Gustavo Petro aseguró que hay una “persecución política” en su contra

Luego de que el Partido Conservador anunció que sancionaría al representante Alexander Quevedo por firmar la reforma laboral del Gobierno nacional, el presidente Gustavo Petro salió en su defensa, denunció presunta persecución política y exhortó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que le ponga la lupa al tema.
En sus redes sociales, el primer mandatario destacó al congresista conservador por “ponerse al lado del pueblo trabajador y firmar la ponencia de la reforma laboral” y aseguró que, desde su Gobierno, le darán “toda nuestra solidaridad” a Quevedo por desobedecer al presidente godo, el senador Efraín Cepeda.
“Hoy es perseguido”, denunció el jefe de Estado, a su vez que solicitó a la justicia internacional tomar cartas en el asunto: “Creo que hasta la CIDH debe observar este caso”, sugirió Petro, quien reiteró que a los congresistas de las colectividades que se salieron de su coalición, y que querrían apoyar sus propuestas, los querrían censurar.
“Estamos ante una persecusión política por defender los derechos de las y los trabajadores, derechos que hoy se expanden por el mundo”, señaló el mandatario, quien solicitó a las autoridades en Colombia y el mundo entero a detener ese mecanismo que, dijo, querría afectar a su gobierno.
“Todas las instancias de la justicia nacional e internacional deben ser usadas para detener la persecución contra los derechos políticos que protege nuestra constitución y la convención americana”, solicitó el mandatario.
Inclusive, Petro citó el estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) en el que se asegura que Colombia es uno de los países del globo terráqueo que tiene jornadas laborales más extensas, que es uno de los puntos que el Gobierno quiere atacar con la reforma laboral, que hace trámite en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes.
Por eso, Petro defendió el proyecto que lidera la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, y dio coletazos de cómo, a su juicio, beneficiará al país. Esto, pese a que desde varios agentes estatales incluido el Banco de la República, han hecho advertencias de lo que la reforma laboral podría desencadenar tanto en la clase obrera como a la informalidad.
“Las jornada extensa solo ha traído la más baja productividad de la OCDE. El incremento de la productividad es la base del incremento de la riqueza de una sociedad y se mide en tiempo libre no en largas jornadas de trabajo inocuas que solo generan ganancias por sobrexplotación de los trabajadores”, sentenció el jefe de Estado.
En su extenso comentario en su cuenta oficial de Twitter, Gustavo Petro finalizó enviándole un mensaje a empresarios y a sus ministros para lograr el mismo objetivo. “Tanto la sociedad, como el empresariado como el gobierno debemos empezar a construir juntos un término: productividad”, concluyó el presidente, que compartió la lista de países de la OCDE con jornadas laborales más largas.
Al unísono, el rezagado congresista Quevedo se refirió a la sanción que los conservadores le interpusieron y aclaró lo que, realmente, enfrentará tras desobedecer a su militancia.
“Fue una mala interpretación decir que ya estaba sancionado, en el texto dice que puede haber una sanción siempre y cuando se compruebe que desobedecí a los estatutos del partido”, aseguró el representante en diálogo con la emisora BluRadio.
Eso sí, pese a que el presidente Petro destacó a más no poder al militante de la bancada goda, Quevedo aseguró que su firma a la ponencia no se traduce en el apoyo que el primer mandatario decía. “La ponencia es un informe que presentado y se somete a discusión, ni siquiera estoy votando para que se apruebe”, agregó el congresista.
El mismo presidente del Partido Conservador había dicho que la firma de su subalterno lo representaba únicamente a él y, bajo ningún motivo, a esa colectividad que recientemente se declaró en independencia frente al Gobierno Petro. Con Infobae
