2 marzo, 2026
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Polémica en Tránsito de Valledupar: Entre Cuestionamientos por Comparendos y el Inminente Retorno de la Policía Vial

La Secretaría de Tránsito y Transporte de Valledupar se encuentra en el ojo del huracán debido a las múltiples quejas ciudadanas sobre la imposición de comparendos y el sistema de fotodetecciones, una situación que ha escalado hasta el Concejo Municipal.

Pese al ambiente caldeado y los llamados de atención al despacho, la ciudad se prepara para el inicio de un nuevo convenio de control vial con la Policía Nacional este 24 de noviembre, un anuncio que genera tanta expectativa por el orden como preocupación por posibles abusos.

Control Político Sin Respuestas Claras

La controversia se ha centrado en el desarrollo de debates de control político en el Concejo Municipal, donde la secretaria de Tránsito y Transporte, Marianela Guillén, ha sido citada en varias ocasiones para responder por el manejo de la movilidad, especialmente en lo referente a la legalidad y moralidad de las fotodetecciones.

* El Concejo ha expresado su frustración ante las reiteradas ausencias o excusas de la funcionaria, lo que ha impedido un debate de fondo sobre las inquietudes de los ediles y la ciudadanía.

* Concejales han manifestado preocupación por presuntas irregularidades, como la operación de vehículos de fotodetección sin la presencia de un agente de tránsito, un hecho que ha sido calificado como “ilegal e inmoral”.

* La falta de respuestas claras ha llevado a algunos cabildantes a considerar la posibilidad de una moción de censura contra la secretaria, aludiendo a la falta de compromiso y respeto hacia la corporación y la comunidad.

El Retorno de la Policía de Tránsito Aumenta la Preocupación Ciudadana

En medio de este panorama de cuestionamientos, la Alcaldía de Valledupar ha confirmado que el convenio con la Dirección de Tránsito y Transporte (Ditra) de la Policía Nacional entrará en operación el próximo 24 de noviembre, poniendo fin a varios años sin este acompañamiento de la fuerza pública.

El objetivo, según las autoridades, es reforzar el control, ordenar la movilidad y mejorar la seguridad vial con la presencia de uniformados. En una primera fase, un grupo de policías se sumará a los agentes de tránsito municipales.

Sin embargo, para un sector significativo de la ciudadanía, especialmente los motociclistas, este anuncio no es del todo bienvenido. El recuerdo de operativos pasados, marcados por denuncias de presuntos abusos de autoridad, excesos en la imposición de comparendos y detenciones arbitrarias, ha reavivado el temor.

La comunidad exige un control de tránsito que sea justo y transparente, sin caer en la persecución o en el atropello al ciudadano, como temen que pueda ocurrir con la llegada de la Policía, rememorando episodios críticos de años anteriores.”

El desafío para la administración municipal será doble: por un lado, restablecer la confianza en la Secretaría de Tránsito, garantizando la transparencia en el sistema de multas y fotodetecciones; y por el otro, asegurar que el convenio con la Policía se desarrolle bajo estrictos protocolos de respeto a los derechos ciudadanos, enfocándose en la pedagogía y la seguridad vial antes que en la mera recaudación por sanciones.

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