He aquí el hombre: fervor religioso en Valledupar

Cientos de fieles se congregan cada lunes santo en la iglesia La Inmaculada Concepción de la plaza Alfonso López, en Valledupar, para venerar a Santo Ecce-Homo, patrono de la ciudad, considerado milagroso.
Ecce-Homo, que en el mundo católico es una expresión en latín que traduce “He aquí el hombre”, es motivo de fe; muchos llegan de otras regiones a pagar penitencias, pedir favores o manifestar su devoción.
“Toda mi familia es creyente en él, y en su día, que es el lunes Santo, asistimos a las misas”, sostuvo Jorge Luis Fernández, quien aseguró que hace tres años, su nieta se salvó de una enfermedad estomacal. “La encomendamos a Santo Ecce-Homo y sanó”, indicó.
Los testimonios abundan como los milagros que se le atribuyen a Santo Ecce-Homo, cuyo origen se fundamenta en la leyenda que relata que un día llegó a Valledupar un hombre de tez negra, indicando ser artesano, pidió que lo dejaran encerrarse en la antigua catedral para crear una escultura, a cambio solo pidió agua y pan.
Pasado el tiempo, y al ver que el extraño no salía, el pueblo preocupado decidió entrar, al revisar, aquel artesano había desaparecido y solo encontraron la imagen, que desde entonces es Santo Ecce-Homo.
