15 abril, 2026
Mundo

EE.UU y Corea del Sur inician ejercicios militares a gran escala

Ejercicios militares conjuntos de gran magnitud, para fortalecer la defensa contra las crecientes amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte, iniciaron este lunes Estados Unidos y Corea del Sur.

Está previsto que el ejercicio Ulchi Freedom Shield (UFS) continúe hasta el 1 de septiembre, involucrando a una serie de simulacros de contingencia, como las maniobras de campo simultáneas que no fueron efectuadas en los últimos años bajo la iniciativa de paz con Pyongyang por parte de la previa Administración surcoreana de Moon Jae-in.

Los dos aliados realizaron simulacros preliminares la semana pasada para practicar procedimientos para responder a posibles escenarios de crisis preguerra.

El Ulchi Freedom Shield (UFS), un ejercicio militar de verano recientemente nombrado que involucra maniobras de campo, durará hasta el 1 de septiembre, según el Estado Mayor Conjunto (EMC) de la República de Corea.

El EMC dijo que el UFS es de naturaleza defensiva, ya que se ha realizado anualmente, pero la República Popular Democrática de Corea (RPDC) ha denunciado el ejercicio como un ensayo general para una invasión hacia el norte.

El UFS incluirá maniobras de campo a gran escala que no se habían realizado durante los últimos años bajo el anterior Gobierno surcoreano, para impulsar la paz con la RPDC.

El EMC señaló que las maniobras de campo tienen como objetivo garantizar las condiciones para un impulso estable de la transición del control operativo en tiempos de guerra, a través de la evaluación de la capacidad operativa total.

La República de Corea y Estados Unidos acordaron la transferencia basada en condiciones del control operativo en tiempos de guerra sobre las tropas surcoreanas de Washington a Seúl.

El mando de guerra de la República de Corea fue entregado al mando de la ONU liderado por Estados Unidos después del estallido de la Guerra de Corea de 1950-53. La República de Corea recuperó su control operativo en tiempos de paz en 1994.

Los aliados mantuvieron su vigilancia contra la posibilidad de que Pyongyang lleve a cabo provocaciones como pretexto para reaccionar contra el ejercicio, que el régimen hermético ha denunciado como un ensayo de guerra.

En virtud de un concepto de guerra sin cuartel, el ejercicio consiste en dos partes. La primera involucra ejercicios para repeler los ataques norcoreanos y defender el área metropolitana de Seúl, mientras la segunda se centra en operaciones de contraataque.

Durante la primera parte, el Gobierno surcoreano realizará simultáneamente los ejercicios de defensa civil Ulchi durante cuatro días, incluidas las prácticas para la transición a un modo de apoyo en tiempos de guerra.

El UFS incorporará ejercicios en varios escenarios de situación real, como la detección de dispositivos explosivos improvisados en plantas nucleares, un incendio en una fábrica de semiconductores, la paralización de una red bancaria, casos de terrorismo en aeropuertos y ataques de drones, según el Ministerio de Defensa surcoreano.

Durante el ejercicio, los aliados planean realizar 13 programas de entrenamiento de campo combinados.

El ejercicio también incluye la evaluación de la capacidad operativa plena (FOC, según sus siglas en inglés), un procedimiento clave para la prevista transición, de Washington a Seúl, del control operativo (OPCON) en tiempos de guerra basada en condiciones.

La evaluación de la FOC es la segunda parte del programa de tres etapas diseñado para examinar las capacidades de Seúl para liderar las fuerzas combinadas de los aliados. El programa forma parte de varias condiciones requeridas para la transferencia del OPCON.

Aunque Washington y Seúl afirman que sus ejercicios sólo tienen fines defensivos, Corea del Norte dice que son ensayos de una invasión que justifican su desarrollo de armas nucleares y misiles.

Cho Joong-hoon, portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, el cual es responsable de los asuntos entre las dos Coreas, dijo que Seúl no ha detectado de momento ninguna actividad inusual en territorio norcoreano.

En los últimos años, Estados Unidos y Corea del Sur habían cancelado algunas de sus maniobras regulares y reducido otras a simulaciones de cómputo a fin de abrirle espacio a las gestiones diplomáticas con Corea del Norte, y también debido a inquietudes relacionadas con la pandemia de COVID-19.

Ulchi Freedom Shield, que comezó a la par de un programa surcoreano de cuatro días de entrenamiento de defensa civil encabezado por empleados gubernamentales, presuntamente incluirá una simulación de ataques conjuntos, reabastecimiento de armas y combustible en el frente de combate y el retiro de armas de destrucción masiva.

Corea del Norte rechazó la semana pasada la oferta del presidente surcoreano Yoon Suk Yeok de beneficios económicos a cambio de medidas para la desnuclearización norcoreana, acusando a Seúl de reciclar propuestas que ya habían sido rechazadas en ocasiones anteriores.

A fin de prevenir la propagación del COVID-19, ambas partes han implementado una serie de medidas antivirus estrictas, como someter a los soldados a las pruebas del virus antes de sumarse al ejercicio y el uso de mascarillas de protección sanitaria. (Información Agencia Yonhap y VOA).

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