‘Colegio Veinte de Julio requiere intervención municipal’: Comunidad
Colegio Veinte de Julio requiere intervención municipal
Habitantes y líderes comunales del barrio Veinte de Julio de Valledupar hicieron un llamado a la Alcaldía para que realicen una intervención en el colegio que lleva el mismo nombre, el cual es una sede del colegio Loperena Garupal, donde estudian niños de educación primaria.
Esta institución educativa alberga a niños no solo de este sector sino también de los barrios El Eneal y de la tercera y cuarta etapa de Garupal.
Una de las principales preocupaciones que tienen los líderes es que el colegio necesita mejoramiento de la infraestructura en cuanto a pintura, el techo y la construcción de un parque para los pequeños.
Cesar Ahumada edil de la comuna cinco, indicó que otra de las grandes problemáticas que tiene el colegio es un colector de aguas residuales que atraviesa el plantel educativo lo que produce un olor nauseabundo perjudicial para toda la comunidad.
“La estructura está toda remendada principalmente el techo, el cual si está reparado, pero necesita una adecuación definitiva”, dijo el líder vecinal.
Igualmente indicó que le solicitaron al Batallón La Popa que les cediera un espacio de terreno para que hubiera un lugar para la construcción de un eventual parque para el colegio, pero estos se negaron.
“Con todos los años que tiene este colegio ya era para que estuviera en mejores condiciones, con aulas nuevas y bien acondicionadas, hemos solicitado reuniones con la administración municipal para tocar este tema, pero no ha sido posible”, puntualizó César Ahumada.
‘PARECIERA QUE LA COMUNIDAD NO QUISIERA A LA ESCUELA’
La rectora del colegio Loperena Garupal, Belia Isabel Orozco, manifestó que la sede del Veinte de Julio a sido intervenida en el mandato de los exalcaldes de Valledupar, Fredys Socarrás y Augusto Ramírez Uhía.
Además por parte de la misma rectoría del colegio han realizado inversiones en los techos y adecuación de los salones, pero les ha tocado recoger los ventiladores porque en varias ocasiones han sido blanco de los delincuentes. Incluso no se han atrevido a instalar lavamanos faltantes en los baños por temor a que sean robados.
“En esa escuela tenemos celadores nocturnos, pero no en el día, se están en los trámites respectivos para que sean dos los celadores”, dijo la docente.
También señaló que el colegio está siendo afectado porque en la parte trasera le arrojan todo tipo de desechos sólidos.
“No sabemos si el problema son los habitantes del mismo barrio o de otros cercanos, pero le tiran basuras en la parte de atrás, colchones viejos, todo tipo de podas y es la misma comunidad por falta de conciencia y cultura ciudadana. Caminan por los techos, han tumbado puertas. La aseadora siempre lo deja limpio vuelven y lo ensucian; pareciera que la comunidad no quisiera a la escuela”, expresó Orozco.
