11 exmilitares del Batallón La Popa reconocieron su responsabilidad en ‘falsos positivos’

Once de los 15 exmilitares del Batallón de Artillería No 2 La Popa de Valledupar imputados por los delitos de homicidio en persona protegida y desaparición forzada, en los llamados ‘falsos positivos’, reconocieron ante la Jurisdicción Especial para La Paz, JEP, su participación en estos hechos, dentro del proceso que adelanta el alto tribunal por 127 de estos crímenes en la costa Caribe.
El mayor retirado Guillermo Gutiérrez Rivero, quien se desempeñó como oficial de operaciones del Batallón La Popa y uno de los uniformados de más alto rango imputados por los asesinatos señaló ante la JEP que “reconozco mi responsabilidad por contribuir al conflicto armado en vez [sic] de la paz, como me lo mandaba mi cargo público y mi deber como ciudadano. Pido perdón a cada uno de los ciudadanos víctimas de mi acción, a quienes reconozco como personas dignas y sujetos de derechos vulnerados y me comprometo a repararlos, aportando toda la verdad que conozco sobre estos homicidios”.
En esos mismos términos se refieren los demás imputados por los ‘falsos positivos’ investigados por la JEP en la Costa Caribe entre 2002 y 2005: el mayor Heber Hernán Gómez Naranjo, el teniente Carlos Andrés Lora Cabrales, los subtenientes Eduart Gustavo Álvarez Mejía y Elkin Leonardo Burgos Suárez, los sargentos primero Efraín Andrade Perea y Manuel Valentín Padilla Espitia, el sargento viceprimero José de Jesús Rueda Quintero, y los soldados profesionales Juan Carlos Soto Sepúlveda, Yeris Andrés Gómez Coronel y Alex José Mercado Sierra.
Los procesados reconocieron de manera individual y voluntaria su participación en los hechos, ampliaron sus versiones, ratificaron su compromiso con la JEP, pidieron perdón y manifestaron su voluntad de reconocer verdad y, en algunos casos, aportaron nuevas pruebas y entregaron información que permitirá a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas avanzar en sus objetivos.
Para la magistratura, el reconocimiento por parte de los máximos responsables de estos crímenes “es un elemento esencial del Sistema Integral para la Paz y, en particular, de la JEP, en tanto materializa ´el sistema de incentivos condicionados´ en el que se funda este sistema de justicia transicional”.
Los coroneles Publio Hernán Mejía y Juan Carlos Figueroa, comandantes del Batallón La Popa durante los años 2002 y 2004 y 2004 y 2005, negaron su responsabilidad y por lo tanto fueron remitidos a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP para que, de encontrar mérito para ello, siga el proceso. De ser vencidos en juicios Mejía y Figueroa podrían ser condenados hasta con 20 años de cárcel.
